Diciembre de 2003 - Año No. 2 - Edición No. 8

 

 

Contenido

 

 

INICIO
EDITORIAL
Glifosato Vs. Parques naturales
OPINIÓN
 
POLÍTICA
¿El pueblo cubano está preparado para un cambio político?
ECONOMÍA
Globalización y neoliberalismo: señuelos de la modernidad para los países subdesarrollados.
JURÍDICA
Contratos del comercio electrónico y teoría de conjuntos contractuales

FILOSOFÍA

El Utilitarismo, una incoherencia a medias
El compromiso moral
CIUDAD OCULTA
Presentación
El taxista barranquillero
Barranquilla. Un caso de baja autoestima
Mi lindo Quito
 
QUIÉNES SOMOS
MISIÓN
VISIÓN
REGLAMENTO DE PUBLICACIONES
 
PUBLICAR
EDICIONES ANTERIORES
EVENTOS
 
CONTACTO

 

FILOSOFÍA

 

METODOS DE ANALISIS DE LA CULTURA POLITICA Construir el Imaginario Político

 

Patricia Andrade Del Cid


 

I) SOPORTE TEORICO:
La comunicación se ha constituido en objeto científico este siglo. La Teoría de la Comunicación ha tratado de ser explicada  desde sus diferentes perspectivas: para Shannon ha sido una teoría física; una teoría social con base en la lengua para Saussure; con base en la antropología cognitiva (Lévi-Strauss); para Moles, una teoría psicológica con base en la percepción; o en la interacción, para Batteson, Wastlawick, Goffman;  se han estudiado los efectos sociales y psicológicos de su aplicación institucional en el campo de la comunicación de masas ( Lasswell, Lazarsfeld, Berelson); o se ha abordado su estudio desde una perspectiva crítica, como una manifestación aberrante de la industria de la cultura ( Horkheimer, Adorno, Marcuse,Habermas).
 
En los últimos años, por la influencia de la psicología cognitiva y el procesamiento de la información, el análisis de los efectos en comunicación se orienta hacia el estudio de las mediaciones, a veces identificadas con las Representaciones Sociales, y a veces consideradas estas últimas el producto dialéctico de ellas
 
CONCEPTO DE IMAGEN Y REPRESENTACION
El esquema tradicional del proceso de comunicación incluye el concepto de imagen: emisor y receptor, situados en lugares diferentes están vinculados por un canal en el cual circula un mensaje. El individuo crea ese mensaje a partir de una imagen mental que descompone en elementos simples fundamentales: los morfemas, los sememas, las palabras archivadas en su memoria y que reagrupa en un patrón original; es decir, la decodificación.
 
 Esta idea de comunicación designa con el nombre imagen a un sistema de datos sensoriales estructurales, que son producto de una misma “escena” o sentido. El sentido no es un dato, sino una construcción, más precisamente una construcción del proceso mismo en que la relación intersubjetiva,  se objetiva y se expresa. El concepto de sentido y representación podrían equivalerse ya que ambos expresan  un conjunto organizado de datos a propósito de alguna entidad. Es decir, la realidad, o por lo menos determinada parte de la realidad,   podemos hacerla nuestra, si después de establecer contacto, podemos prescindir de ella sustituyéndola por una  representación, construyendo el sentido a la realidad
 
Por ello en las representaciones mentales que el individuo se hace de su vida, de la vida de los demás, del acontecer social y material, es decir en la construcción de sentido, - datos obtenidos por experiencias personales  e intransferibles - juegan un papel preponderante los datos obtenidos a través de las comunicaciones en las que él participa.
 
Las representaciones sociales son imposibles sin comunicación, es decir se integran y constituyen por la vía de la mediación comunicativa.
 
            En  las sociedades contemporáneas la información juega un papel fundamental en la transformación de esa construcción de la realidad, ya que como proceso  envuelve todas las actividades sociales, y le confiere a la propia realidad una nueva racionalidad.
La información, en cualquiera de sus formas- desde la información periodística hasta la tele documentación- implica  no sólo el uso del lenguaje y de los demás sistemas semióticos, sino también una práctica que forma parte de las relaciones sociales propias de la sociedad del siglo XXI,  inscribiéndose en la dinámica institucional de esa sociedad.
 
Los procesos de la información, en el marco de la comunicación colectiva contemporánea son generalmente proceso lingüísticos, mediados por imágenes mentales, como lo son las lecturas de textos impresos, “oralidad secundaria” de la televisión, procesamiento  informático de textos, etc; y también  son procesos  sustentados en otros vehículos significantes,  como lo son  los sistemas gráficos, signos gestuales, expresiones sonoras.
 
HACIA UN MODELO SISTEMICO DE LA MEDIACIÓN EN COMUNICACION.
 
En el modelo dialéctico de la comunicación  los instrumentos de comunicación nunca pierden su condición de medios de producción, los actores, emisores y receptores no pueden desentenderse de su condición de agentes sociales, ni de su condición de sujetos que se relacionan con el entorno. Las expresiones (mensajes) que utilizan son parte del Sistema Social, con lo cual deviene en productos y mercancías y son también componentes del Sistema Ecológico-Adaptativo de los sujetos o individuos  constituyendo objetos vicarios de la mediación cognitiva.
El modelo dialéctico de la comunicación nos permite observar cómo la mediación comunicativa se convierte en mediación social, cuando se reconoce la función reproductora que desempeña el Sistema de Comunicación acerca del Sistema Social. Y también nos permite observar cuando es mediadora - cuando la interacción comunicativa sirve para reproducir el orden social- y cuando es  mediada  -cuando se reconoce la función reproductora del Sistema Social acerca del Sistema de Comunicación-.
 
De modo que el intercambio informativo sirve para mediar entre el acontecer y los hombres; y aquel que se produce en entornos sociales  proporciona sentido  a la mediación, lo que significa que al procurar información sobre lo que acontece se institucionaliza para la producción social de comunicación.
 
LA MEDIACION EN LA COMUNICACIÓN POLITICA.
Cualquier empresa informativa, pública o privada,  es una institución de Comunicación Social mediadora capaz de proveer información acerca del “acontecer social”, transmite  significados sociales reproductivos que procuran un acuerdo en el sentido,  para la integración y consenso.
 
La Comunicación de Masas o práctica en la que se reproduce la Comunicación Social hace de los procesos económicos, procesos industriales y mercantiles de intercambio, de los procesos cognitivos, procesos de reproducción mítica del conocimiento.
 
Por lo tanto la Comunicación Política, es también una práctica en la que se reproduce la Comunicación Social, con las mismas características de la comunicación de Masas: hace de los procesos políticos procesos de intercambio, y reproduce míticamente el conocmiento.
 
La Comunicación Social y por ende la Comunicación Política es una institución mediadora en los procesos de formación y transformación histórica de las sociedades.
 
Por ello no debe entenderse  a la Comunicación Política como  un instrumento de la Política, es decir un instrumento para analizar comportamientos en el interior de las instituciones políticas o entre éstas y su entorno.  A través de la Comunicación Política se deberá observar cómo ésta impone condiciones nuevas en los comportamientos políticos de los ciudadanos y viceversa, entre ciudadanos e instituciones y los trasciende; invalidando presupuestos teóricos en que se atribuye a la Comunicación Política un valor puramente instrumental al  servicio del comportamiento de los políticos.
 
La  Comunicación Política, se caracteriza como clase o género de la Comunicación Social en la medida que: 
 
1) El valor social de los servicios que distribuye la Comunicación  de Masas consiste en facilitar el contacto comunicativo entre las instituciones políticas y el ciudadano  (y entre éste y las instituciones políticas).
 
2) La codificación y decodificación informativa de los mensajes compromete como actores de la comunicación a quienes desempeñan roles predefinidos por el comportamiento de las instituciones.
 
3) La referencia de los relatos remite al acontecer en las relaciones de poder derivadas del comportamiento de las instituciones.
 
Establecidos estos presupuestos se concibe a la Comunicación Política, no cómo el instrumento de los comportamientos políticos, sino como el objeto de estudio de la mediación en los comportamientos políticos.
 
   
LA CULTURA POLITICA, ANÁLISIS SISTÉMICO DE VALORES DE  LA COMUNICACIÓN POLÍTICA:
 
En el ámbito de la investigación de efectos,  el análisis sistémico, promueve una línea más de conocimiento en el que los efectos cognitivos  aumentan de interés: se trata de investigar la idoneidad de los medios para crear imágenes de realidad social (representaciones) a través de las cuales el público pueda estructurar sus opiniones sobre el mundo. Una perspectiva de sistemas  nos permitiría estudiar a la "función del establecimiento del orden del día" o “agenda setting”,  relacionando los contenidos de los medios en cuestiones políticas con la clase de orden del día que los distintos medios presentan a su público.
 
Así,  la Comunicación Política como  objeto de estudio de la mediación de comportamientos políticos nos permite analizar las representaciones que el público se hace de la política, explicando al menos dos elementos constitutivos de la política y de la cultura política:
a)      cuáles son las exigencias políticas o demandas del pueblo
b)      cuáles serán convertidas en necesidades, como asunto de la teoría de los valores, para dar sentido a la acción de la política.
 
Una  reflexión sobre la Teoría de los Valores:
Los valores son elementos empíricos del comportamiento humano que pueden ser afectados por las mismas condiciones que afectan la experiencia ( el lenguaje) son también y por lo mismo producto dialéctico de la historia y por ello sujetos a cambios como la tecnología, producción y organización política de la sociedad. Pero una vez establecidos canalizan reacciones frente a las innovaciones y también sirven de base para futuras innovaciones.
 
El término valor puede referirse a intereses, placeres, gustos, preferencias, deberes, obligaciones morales, deseos, necesidades, aversiones, atracciones y muchas modalidades de la orientación colectiva.
 
En las Ciencias Sociales se considera a los valores  como concepciones de lo deseable, que influyen en el comportamiento; es decir entre lo deseado y lo deseable, lo deseable es lo que se debe desear.
 
En el ámbito de la Ciencia Política interesa el conocimiento de los supuestos axiológicos ocultos, y la investigación se orienta hacia los valores como hechos relevantes que deben ser explicados.
 
La Sociología Política atribuye importancia estratégica a los valores morales en los procesos de institucionalización y control social: cuando el sistema político ve su estabilidad en peligro impone restricciones cada vez mayores a los valores personales.
 
En la Comunicación Política, los valores emergen como enunciados valorativos (argumentaciones) que alientan o desalientan determinados comportamientos políticos, estimados pertinentes o adecuados para la conquista de objetos sociales o situaciones por las que "vale la pena luchar".
 
El mundo de los valores políticos se conoce a través del análisis de contenido de las expresiones comunicativas (prensa, radio, televisión), y nos permite asomarnos a observar cómo los distintos grupos políticos y sociales priorizan sus valores, cómo los presentan a la sociedad, en qué medida son valores de consenso o integración o de cambio y transformación. 
 
II) METODO
ANALISIS DE  LA CULTURA POLÍTICA A TRAVÉS DE LOS MENSAJES DE LOS MEDIOS:
A través del producto comunicativo es posible analizar las representaciones  de la Comunicación Política en un contexto y un momento específicos,  porque es la huella físicamente observable que permite rastrear las representaciones de quien lo ha producido y de quien lo interpreta, a condición de que se conozcan las pautas que los emisores emplean para producir, y reconocer datos, informaciones, conocimientos, evocaciones, etc.,  por medio de los textos, de los mensajes, de las expresiones que físicamente se intercambian o distribuyen en la comunicación. Se trata  de obtener una representación de representaciones, un modelo de representación que sea aplicable al universo de los productos comunicativos analizados.
 
Para intervenir en las representaciones de la Comunicación Política,  partiendo de un análisis sistémico, el investigador deberá:
- conocer los objetivos que los actores conscientes o inconscientemente atribuyen a los
mensajes
- los objetivos que "realmente" encarnan los mensajes en un sistema en el que los propios
actores forman parte,
- y las leyes o reglas lógicas de esas relaciones.
 
Las dos tradiciones con mayor experiencia en el dominio del análisis de mensajes son el Análisis del Discurso, y el Análisis de Contenido.
 
El Análisis del Discurso ha antepuesto la lógica discursiva en el análisis de los mensajes, olvidando que un texto no es nada si se le desvincula de las representaciones cognitivas,  que no solamente han contribuido a producirlo sino que le proporcionan la posibilidad misma de ser reconocido; el Análisis de Contenido,  ha terminado por obviar los procesos de comunicación y anteponer el interés sobre cuáles son las dimensiones relevantes de los mensajes y cómo procesarlas, para descubrir otras dimensiones no comunicativas, sean de comportamientos individuales o de los comportamientos sociales.
 
El Análisis de Contenido analiza ( de esa manera) representaciones a través de la interpretación de unidades (de sentido) distribuidas y constreñidas lógicamente.
 
Si en la Comunicación de Masas se producen relatos, también sucede en la  Comunicación Política (relatos que son mediaciones o representaciones de la cultura política): Entonces la estructura comunicacional de los mensajes y la estructura del trabajo social de producción pueden  darnos la clave para decidir cuáles son las unidades que componen el relato. Pero cada relato comprende a su vez otros relatos, que carecerían de sentido desconectados unos de otros.
 
Estos últimos relatos adquieren su significación por la forma en que dentro de ellos se integran sus  unidades, relacionándose así unas con otras. Para cada propósito investigación se construye un análisis específico, en "unidades de contexto" (planos, secuencias, géneros) o "unidades de contenido"(acciones, escenarios, valores). Cuando se toma como unidad de análisis al personaje (actor) implica tomar en consideración las relaciones que mantienen tanto con otras unidades de orden superior (relatos de acción o de valores), o con otras unidades del mismo orden (otros personajes) o de orden inferior (sus actos, sus expresiones, su indumentaria).
 
( Comentario de la investigadora: A PARTIR DE ESTE PARRAFO SE MUESTRAN LAS TABLAS, FERECUENCIAS Y CRUCES A TRAVÉS DE LAS CUALES SE DESVELARON LOS ACTORES, PERSONAJES Y ESTREOTIPOS POLÍTICOS DE LA TESIS DOCTORAL “ Estereotipos políticos a través de las noticias de la televisión”)
 
El descubrimiento de las relaciones se puede plantear personaje por personaje (esto se hace cuando se realiza un protocolo por cada personaje), o se puede plantear a un nivel superior examinado el conjunto de estas relaciones hasta comprobar cuáles son más frecuentes y cuáles lo son menos, cuáles se convierten en una norma, y cuáles resultan de un hecho de excepción.
 
E J E M P LO S
Analizando así los relatos, a través de medidas distributivas simples y frecuencias cruzadas (tablas de contingencia o matrices) en las que se presentan unos personajes, realizando unas acciones, en un determinado espacio, y ello contado de una determinada manera, nos lleva a descubrir qué personajes, qué acciones, que espacios  y que narraciones NO aparecen o NO son permitidas según que tipo de combinaciones entre sí.
 
E J E M P L O S
Descubrir lo no permitido nos proporcionará  los límites de la representación para un sujeto genérico, producto de la propia actividad de los agentes políticos.
E JE M P L O S
 
 CONSIDERACIONES FINALES sobre el tema investigado:
 
 COMENTARIOS PARA EL CONCLUIR:
Como ya dijo a lo largo de este trabajo,  las representaciones, como las cosas y las personas, forman parte de la realidad social. De que esas representaciones se conviertan en un recurso para la "estabilidad" (control y/o consenso), depende en gran medida, que el sistema político reconozca esas representaciones, mediaciones o IMAGINARIO SOCIAL,  y se las arregle lo mejor posible para no defraudarlas.
 
La producción, la distribución, el consumo, y la comunicación política son elementos relacionados, como subsistemas de un sistema de reproducción social que a todos engloba.
Cuando el sistema no es capaz de actuar sobre los recursos  y sobre su distribución (falla la economía, y los productos de política distributiva padecen esos límites), la política puede idear recursos de otra naturaleza: la emisión de productos simbólicos, (o representaciones). Es aquí donde la comunicación política puede demostrar su eficacia, pero también sus límites.
 
Xalapa, Ver., abril 2003

 

 

      Ir a  Ediciones anteriores

 

Suscríbete a publiensayos

Actualizado el: 26 de noviembre de 2005

Revista Publiensayos copyright © 2002-2005. DERECHOS RESERVADOS. Diseño del logotipo: ARTE DIGITAL.

Se observa mejor con I.E. 5.0 de resoluciones 800X600. Escríbale al WEBMASTER